Ok, todo lo bueno tiene un final, y el caso es que al fin voy a acceder al bypass gástrico, por lo que entré en pre-operatorio.
Para una golosa declarada y terrorista como yo, el entrar a una dieta estricta no es un tema menor, sobretodo cuando la nutricionista escucha un carajo de lo que uno le dice, e ignora olímpicamente tus posibilidades de viajar y de comer a ciertas horas....
Meh, el caso es que odio los lácteos descremados y hace muchos años que ya casi no como fruta, no tiene sentido que intente comer cosas que llevo a pasear (mis yogures light danone salieron a dar vueltas en la mochila hoy, y llegué con soberano diente), así que me voy por las verduras, que es lo que mas me gusta y las amo.
Además, si voy a tener que "pasar hambre" (aunque no es la idea), lo haré con estilo terrorista.
Lo Primero, es la sopa de Hambriento.
En realidad debería llamarse la sopa DEL hambriento, la inventé años atrás cuando le detectaron diabetes al oso, y fue un fracaso porque odia las sopas (tiene complejo de mafaldo), pero para mi es espléndida.
Se llama sopa del hambriento, porque calma la tripa pero es ultra light y aún así, su sabor es terrorista.
Ingredientes
Una taza grande de Apio
200 gramos de carne de vacuno desgrasado o lo más magro posible
media zanahoria rallada
media cebolla picada
dos dientes de ajo
una bandeja de dientes de dragón (brotes de soja)
Jengibre (molido o natural, poquito, para dar sabor)
Sal, pimienta, salsa de soja y/o de ostra a gusto
200 gramos Champiñones picados (opcional)
un cubito de caldo concentrado (opcional, en caso que exista restricción de sodio, se elimina)
La ventaja de la sopa del hambriento es que cunde mucho. Uso mi olla a presión de 6 litros, la lleno de agua fría hasta unos 4 litros, y agrego la carne para que se repose un rato. Enciendo el fuego y empiezo a añadir la zanahoria rallada, el ajo, la cebolla y el apio.
Dejo la olla a llama baja y me olvido que existe un rato. La cocción lenta hace que el caldo agarre saborcito rico. Cuando empieza a hervir, añado, sal, Jengibre, salsa de soja o de ostra y si es mucho caldo (5 litros) pongo un cubo de caldo y menos sal.
Dejo hervir hasta que huela rico y añado los dientes de dragón y los champiñones opcionales. Se arregla la sazón y presto.... no añades aceite, no sofríes nada y el apio hace que el sabor del caldo sea reecoh.
La otra maravilla, es el Ikrá, un paté de berenjena ucraniano que mi madre, tíos y abuelos comían de toda la vida y que descubrí de vieja (y de weona). La receta es tremendamente complicada, y la comparto con ustedes.
Ingredientes
1 berenjena
1 a 2 tomates
Sal, pimienta y eneldo.
xD
Se pela la berenjena, se corta en cubitos, se calienta la olla. Se pone una pasadita de aceite, a llama baja, se tiran los cubitos. Se sancochan un poco, se agrega el tomate pelado en cubitos, se sancocha, se echa sal, pimienta y eneldo
Y listo xD
Esta pasta sirve para el pan, para acompañar una comida, caliente con un calabacín... es la cosa mas versátil del universo, y la berenjena llena cualesquiera cantidades.
Igual consultaré a mi tío por la receta original, creo que llevaba cebolla, pero así queda mas suave, cremoso y untable. Si quieren lo pasan por minipimer ^^
Esop, puro saboorsh